En el dia de hoy, sucede el solsticio de invierno: el día más corto del año. Y en contrapartida. la noche mas larga y misteriosa y que es muy especial para algunos pueblos y su cultura.
Un bonito paisaje de la agreste costa irlandesa
Los nórdicos y los celtas lo llamaban el Yule y era un motivo de festejo en el que se invocaba durante algunos días a los ancestros y a la fertilidad. Algunos de esos ritos, aún hoy día, están vigentes; algunos consisten en guardar el leño del Yule, para prender un nuevo fuego al año siguiente; también se coloca una vela en la ventana y se cuelgan ramilletes de muérdago sobre la puerta, pues los druidas los recolectan de los robles sagrados, donde se adhieren estos ramajes. Con ello conjuran la suerte y la fortaleza y evocan lo sagrado y a sus antepasados. La oscuridad que cubre la tierra durante tantas horas, propicia ritos y supersticiones conjuradas alrededor del fuego, donde algunos seres mágicos y algunos otros invisibles, viajan con las chiribitas en busca de almas inquietas, a las que consuelan y acompañan.
Un duendecillo Sparkish me explicó, que ellos hacen—con sus esquirlas de sílex— las chispas que prenden las hogueras irlandesas en los bosques de Killarney, Wicklock y Tollymore y éstas viajan por los castillos, ruinas y monumentos donde propagan luz, paz y calor, para confort de sus espíritus y de los que velan con ellos la vigilia, hasta el alba.
La emblemática torre de Glendalough
Las chiribitas incandescentes—cuyo fuego inicial traen los Sparkish, desde el reino de Hígneus, en el núcleo de la tierra— vuelan diseminados en un baile eterno con el viento, desde las torres de Glendalough y de Cill ma Duagh y otras más, hasta el círculo funerario de Newgrange, el Bru na Bóine, donde reposaran toda la noche, acompañando la vigilia de los ancestros de Eire, que allí se reúnen.
Bru na Bóine, monumento funerario
Con las luces del alba, el frío viento ulula llamándolas para iniciar un viaje mágico por los castillos de Irlanda, compartiendo los susurros de los antepasados que hicieron eco entre las piedras del Bru na Bóine durante la larga noche. Así pues, las chiribitas se adhieren a los primeros rayos de sol que entran por la abertura del enorme monumento circular y salen al exterior para viajar hasta los diversos portales del tiempo que existen en la isla esmeralda y sus archipiélagos y transmitir su misiva, cual mensajeras del tiempo.
Algunos de estos portales están en Ballysaggartmore Towers, también en el Lial Fail Stone ( La piedra del destino) y en el Bowhole, en Inishbofin Island, entre muchos otros...
Desde el origen de los tiempos, el fuego, su crepitar y la danza de sus llamas nos atraen y embelesan nuestra mirada; nos enamoran procurándonos paz y un sosiego atemporal; transmutan la tristeza y mecen los suspiros.
Algunos llaman a esto, meditar.
En mi página de Instagram @florasmithbcn también podéis entreteneros con algunas historias e imágenes.
¡Os deseo felices fiestas y una buena entrada de año 2020!🌠
Tras un tiempo en dique seco, vuelvo a navegar con la mirada en un horizonte que presume nuevas expectativas. Primeramente quiero presentaros un libro editado por la Asociación de Escritores Amateurs a la que pertenezco: www.asociacionescritoresamateur.com
Cruce de Caminos—como se titula el libro—nació de la inquietud de los fundadores de la asociación, por reunir en un mismo volumen a diversos autores amateur, algunos con varias obras publicadas. El valor de este libro—mas allá de la intención de dar visibilidad a los autores noveles independientes y reivindicar un espacio en el mundo literario—, es mostrar a los lectores un aperitivo de los diferentes estilos y géneros de sus autores noveles, entre los que encuentran varias relatos y poesías de temáticas diversas. He contribuído en Cruce de Caminos, con un relato inédito titulado "Los tiempos".
EntreTRENimientos está muy contento por tener compañía. Esta tarde los he sorprendido tomando un té, mientras se contaban mil y una historias...
Lo que todavía no les he dicho, es que en breve tendrán más compañeros: un par de libros de otras colaboraciones que he llevado a cabo con sendos relatos, cuyos beneficios irán destinados a ONGs y fundaciones de interés social y que ya anunciaré en su momento también en este blog. Los relatos giran en torno a las mujeres y también sobre historias de la ciudad de Barcelona.
¡Estoy impaciente por tenerlos ya en las manos!
No penséis que este tiempo en dique seco he estado ociosa. Actualmente estoy acabando una novela con pinceladas históricas inmersa en el realismo mágico propio de Irlanda, aunque no tiene que ver ni con Juego de Tronos ni con guerreros tipo manga…
Escribir una novela no es nada fácil. Requiere un gran esfuerzo, sobre todo para escritores amateur como yo. Sin embargo el proceso es muy creativo y gratificante. Siempre comparo a los relatos como un ejercicio mental similar al aeróbico. Y a las novelas como un ejercicio de musculación. Hace ya cuatro años que trabé una relación especial con los personajes de mis cuentos de la Dama del Mar, cobijada entonces por mis compañeros del Aula de Escritores, a los que agradezco sus críticas constructivas, sus sugerencias y aportaciones y su empatía. www.auladeescritores.com
Es sorprendente cómo llegan a ensamblarse algunos personajes con la vida real. Con la mía, me refiero, aunque a veces tengo la impresión de que soy yo la que me entrometo en la vida de mis personajes…. Desde entonces están presentes en conversaciones, reuniones y celebraciones. Formarán parte de mi mundo para siempre.
Hablar de la novela me aleja de la soledad del escritorio, tan necesaria por otra parte, para que cuajen la trama y la construcción de los personajes. Cuando hablo de ellos, con mi familia y amigos la pasión con que lo hago me hace perder la noción del espacio y del tiempo. He viajado mas escribiendo ficción, que en el mundo real. Incluso he soñado tramas, soluciones a los nudos y gazapos y he vivido en parajes asombrosos algunas noches, en que un lápiz y un pequeño bloc de notas ha sido imprescindibles en mi mesilla de noche. El cerebro es un pozo de sorpresas repleto de magia, del que bebe la escritura y proporciona disfrute al lector. Y al escritor.
La niebla acaricia los prados verdeantes que se bañan en el mar, cuyo bramido es capaz de sugerir un encanto...
Siento ya la brisa fresca del otoño y también su melancolía. Las olas nos traen secretos y mensajes desde las profundidades, que son desvelados en la rompiente. La espuma, siempre en la retaguardia, aprovecha la retirada de las olas, para llevárselos de nuevo con la resaca, al reino de Hadal , antes que las fuerzas oscuras puedan interpretarlos; arrebatarlos.
Entonces escucho el crujido de unas pisadas sobre la hierba detrás de mí y percibo una presencia. Un conocido aleteo me tranquiliza. Es Fochla, el dragón. Y como es su costumbre, se posa en mi hombro emitiendo un cariñoso gorjeo gutural. Repliega sus alas y contempla conmigo la puesta del sol mientras espera nuevas aventuras.
En esos instantes, la brisa cesa, las aves callan y el mar se encalma. Reina el silencio y la naturaleza nos regala paz.
Os recuerdo que podéis visitar mi página de instagram @florasmithbcn. Gracias por acompañarme en esta aventura que es escribir. ¡Feliz lectura!
Por cierto, remarco que está en plural, no nos vayamos a ir por los cerros de Úbeda, esa frase tan coloquial que utilizamos en nuestro país.
Instinto, intuición, amor, coraje, supervivencia... ¡Que palabras tan vastas! Tienen un alcance enorme, al igual que la violencia. Cada cual cultiva la que puede, le dejan, o quiere; existe un dicho que dice que querer, es poder. Y a colación de esta última frase, quiero enfatizar que las madres se llevan el trofeo, la palma de oro, el Oscar y lo que se les ponga por delante en exponenciar la dimensión de dichas palabras.
De ahí la frase: "Madre no hay mas que una".
Evidentemente estoy pensando la mía y probablemente muchos de vosotros estaréis pensando en la vuestra. Podría estar hablando de ella días enteros, de su bondad, de su firmeza, de su perseverancia , de su clarividencia, de su buen hacer, de su capacidad de afrontar las adversidades, de su comprensión y empatía, pero sobre todo, de su gran amor por sus hijos y por sus nietos, por lo que nos sentimos muy afortunados. Mujer, madre, maestra, amiga, esposa, abuela, organizadora, administradora,…, la lista de adjetivos es muy larga. Más allá de las palabras está el amor que emana de ella y que es correspondido por los que la queremos. Las emociones y los sentimientos tienen que expresarse. Tienen que fluir. Y nadie mejor que una madre que esté en su sano juicio, para dar ejemplo con su actitud amorosa, pues es capaz de llegar donde sea para proteger a los suyos.
No soy religiosa, aunque ello no me impide apreciar que hay frases de oro en las diversas religiones del planeta. Hay una que me gustaría enfatizar: por sus hechos los conoceréis. Las palabras en demasiadas ocasiones se nos escapan fácilmente, impelidas por la intensidad de un instante de amor o de ira, de obcecación, de trivialidad, de confusión, de indiferencia, de excitación o por el agotamiento y el malhumor. Pero los hechos y las actitudes importantes prevalecen, constatan y afianzan los lazos y los sentimientos. Nos dan seguridad y sosiego. Con ellos llegamos a buen puerto.
No obstante, refiriéndome ya al título de la entrada, no todas las madres son así. Ni todos los padres. Solo hace falta ver las noticias. Hay días que provoca espanto y horror escucharlas. Madres que abandonan a sus hijos en un contenedor de basura, padres que los torturan y matan. Lo aceptamos con cierto reparo cuando ocurre en el reino animal, pero no podemos entenderlo y nos horroriza cuando ocurre con los seres humanos. Y es que la palabra humanidad también es muy vasta, tanto, que hay días que pierdo de vista su alcance y me pregunto: Sócrates, ¿donde estás?
A pesar de ello, el instinto materno prevalece sobre la mayoría de las especies. Incluso algunas adoptan crías que han quedado huérfanas, ya sea en solitario o con el apoyo de la manada; la familia..
No hay mas que observar lo que ocurre cuando se intenta separarlos de los suyos. El instinto de protección es de tal intensidad que las madres ponen en peligro su vida por defender a sus vástagos, plantando cara al agresor y ofreciéndoles refugio.
¡Que no podremos hacer los humanos!
Dar protección y una salida digna a las víctimas del maltrato, y a los niños que sufren por estas circunstancias, debería ser la prioridad. Y ya que no lo es, demos un aplauso a la solidaridad de la gente de buena voluntad, mientras exigimos a nuestros gobiernos que claven codos y aprueben una ley justa y digna. ¡Ya!
A propósito de las madres, quiero compartir con vosotros en la entrada de hoy un fragmento del borrador de mi próxima novela de fantasía, en que algunos de sus personajes estuvieron a merced de una terrible maldición:
Cuento de Dana ( fragmento)
Querida hija, fruto de mis ilusiones de mi esperanza, quiero contarte los mucho que te he amado en estos meses en que mi vientre te alberga. Mi inquietud y mi temor pugnan por hacerse con mi ánimo cada día que pasa. Pero la felicidad que siento en cada movimiento tuyo que percibo, los desbanca cada día. Quiero que conozcas en su momento la historia de la maldición que pesa sobre nuestra estirpe desde hace siglos. El poco tiempo de que dispongo quiero emplearlo en que conozcas de mi puño y letra el maleficio que ha afectado a nuestros antepasados, también a mi madre, que abandonó la isla y fue a vivir durante algún tiempo a una
cabaña construida cerca de los acantilados de Möher, donde podría observar la presencia de la niebla con mayor ventaja.
Allí comenzó a escribir un diario de una parte de su vida que dejó bien guardado en una caja de lata sellada con cera, para que no pudiera estropearse y que hemos guardado hoy, el día en que verás La Luz, en un cofre custodiado por el guardián de la familia, Cámhnòir. Con el devenir del tiempo mis hermanas y yo lo leímos varias veces y nos aprendimos de memoria lo que allí nos contó, que, junto con los recuerdos de nuestra infancia y juventud, proporcionó mayor sentido a nuestra existencia. Y en los años venideros llegará la hora en que tu lo conozcas también, aunque yo ya no esté. Tus tías te contarán mi historia, también escrita de mi propia mano, pues te criarás bajo su custodia, pues yo no podré hacerlo como he deseado toda mi vida desde que fuiste mi proyecto de vida, mi ilusión. Por ello comienzo a contarte algunas anécdotas de mis padres amados, así conocerás la vida de tus abuelos y el porqué de algunos sucesos que no entenderías sin esta pequeña historia.
Mery-que así se llamaba tu abuela-, esperó
pacientemente la llegada de Brandan, tu abuelo —un recio y simpático irlandés de cabello dorado— , que en
aquel entonces viajaba enrolado en un velero mercante, pues era carpintero y
músico. Decía mi madre, que cuando tocaba el violín, diríase que se paraba el
mundo, para procurarle silencio. Y se libraronen aquellos primeros tiempos del hechizo de
enfermedad y de lamuerte, porque la arribada del barco al puerto siempre se producía cuando las velas cazaban elviento, un elemento aliádo que impide que aparezca la niebla. Mi madre fue una mujer alegre y con mucho carácter quesiempre gozaba de buen humor; según ella, porque las mujeres
robustasy poco agraciadas necesitan de
otras gracias añadidas, que las que su naturaleza no les proporcionó para
provocar interésen los hombres.
Mery nació en 1.898, en Irlanda y heredó los rasgos de las pelirrojas
de la familia, con su tezpecosa, y unos
bonitos ojos azules. Pero hasta los cuarenta años no logró tener
descendencia. Fueron muchos los retos que tuvo que
afrontar para salvar su vida y también para lograrque sus hijas sobreviviéramos.
Sabedora del beneficio de los vientos, madre se enroló en el velero donde trabajaba mi padre en calidad de
marmitón, -algo así como una ayudante de cocina-.
En aquel entonces noenrolaban mujeres a bordo. Y se hizo pasar por un hombre, para poder estar
junto a él. Zarparon en un
bergantín desde los muelles de Glasgow, para realizar una expedición de investigación alrededor del mundo,
que duró dos años. Al año siguiente el barco fue destinado al transporte de cereal y siguieron en el rol del barco, pues al contramaestre le gustaba mantener el mayor número de su tripulación de confianza, ya que en los puertos, suelen transitar gente de todo tipo. Habían pasado ya seis meses, cuandose descubrió el engaño, pues los vendajes con
que mi madredisimulaba sus pechos, ya
no fueron suficiente.
El capitán del barco, enojado, dio la orden de desembarcarla en el primer
puerto que avistaran, como era costumbre. Pero reconsideró su
decisión a petición de la tripulación en pleno, ya que todos apoyaban a Brandan, mi padre, al
que consideraban un buen compañero. Y también porque conocían la historia que
mi madre les contó en el rancho, cuando servía las escudillas a los hambrientos marineros; todos conocían pues, los motivos que la habían impelido a urdir aquel engaño: eludir la maldición de Zeohgrey. Y aunque algunos argumentaron que traería mala suerte y maldiciones para todos los allí embarcados, fueron muchos los que abogaron por ella. Así pues la mayoría de los marineros, conmovidos por su preñez y por la camaradería que tenían con mi padre, intercedieron por ella con firmeza. Hubo
una votación y la expusieron al segundo de a bordo, quien habló con el
capitán.Éste finalmente accedió, con la
condición de queconstruyeran unos mamparos en la bodega, para que pudiera acomodarse
mejor aquella mujer encinta y sobre todo porque no despertara inquietud en el resto de los hombres y pudieran haber disputas, pues por aquel entonces, la bonita silueta de mi madre ya evidenciaba su embarazo, atrayendo la mirada de aquellos hombres. Y de esta manera quedó casi recluida en La Cocina, saliendo tan solo en las horas del alba y la puesta de sol a disfrutar del aire fresco de la cubierta.
¡Hoy será un día diferente: navegaremos por el espacio!
Ayer estaba consultando las fechas en el calendario, cuando me fijé en que es la onomástica de Saturno en nuestras coordenadas. Escribir en un blog de alcance mundial me obliga a reseñar que las costumbres de que hablo son propias, pues en otros lugares desde donde veis este blog seguramente tenéis otras costumbres y se vive de otra manera. Y viceversa. Demasiado acostumbrados estamos a medir y a valorar las cosas desde nuestro pequeño lugar en el mundo. Por este motivo y como de santos no se mucho, prefiero que la entrada de hoy nos lleve por diversos y lejanos mundos a través del tiempo y del espacio.
La figura de Saturno desde la época romana se representa como un anciano con larga y espesa barba blanca y una hoz o guadaña. Para nada os recomiendo las pinturas de Goya, ni de Rubens sobre él, pues más allá del arte de los pintores, son dos escenas horribles a mi parecer, en que Saturno devora a sus propios hijos. ¡Vaya tema escogieron para pintar!
A Saturno en la mitología romana se le identificó como el dios que protegía los cultivos y las cosechas y poseía la potestad de gobernar el tiempo. También los griegos atribuyeron al homólogo del Saturno romano, -su dios Cronos-, el poder y el control del tiempo. Cronos era el hijo menor de Urano. Titán, el heredero de éste, dejó reinar a su hermano menor bajo una condición: no podría tener descendencia. Por lo cual Saturno, -alias Cronos-, devoraba a sus hijos. Porque de lo que no se privó, fue de engendrarlos. ¡Vaya pieza y encima quedaba impune, por su deidad! Así pues, los asesinatos y las intrigas familiares -por muy dioses que fueran-, estaban asegurados como ya os imaginaréis. Ni os cuento la de rituales escabrosos y violentos que derivaron desde la antigüedad como ofrenda a ellos. Cualquier excusa mitológica o divina era buena para matar o sacrificar a alguien, en nombre de quien fuera. ¡Y en eso no hemos avanzado nada de nada…! En fin, a ver si encuentro más paz en el silencio del espacio y comparto con vosotros algunas pesquisas que he hecho en estos días pasados que yo desconocía: Saturno es un planeta gaseoso, que luce un color de la gama de los amarillos y es uno de los más brillantes que podemos apreciar si hacemos una observación nocturna. Se vé a simple vista en el cielo como un punto muy brillante en las noches en que está raso y no ilumina la luna, -amén de que nos hallemos en una zona donde la contaminación lumínica de las ciudades y las poblaciones nos velen su observación-. Para los neófitos en estos temas -como lo soy yo-, no hay que confundirlo con Venus, que es mucho más brillante y lo vemos a una altura muy baja en relación con nuestro horizonte en el hemisferio norte, pues en el hemisferio sur se ven otras estrellas. Y en cada uno de ellos, además, se ven a alturas celestes diferentes, según la latitud a la que estemos, claro. ¡Todo es relativo en astronomía…!
Aquí podemos observar la hipotética relación de tamaño entre los planetas de nuestro sistema solar.
El primer hombre que observó los anillos de Saturno con un rudimentario telescopio, fue Galileo en el año 1.610
Saturno posee muchos anillos gaseosos y numerosos satélites. Aunque
posee un núcleo sólido, está compuesto en su mayor parte por Hidrógeno y un
pequeño porcentaje de Helio.
Se producen frecuentes tormentas de viento en su atmósfera
que pueden durar varios meses y su temperatura mínima ronda cerca de los
-200ºC. Tarda en hacer su movimiento de traslación alrededor del sol, algo más
de 29 meses, y sin embargo, su rotación diaria sobre su eje -lo que sería
para nosotros un día-, solo tarda poco mas de 10 horas.
¡Madre mía!, podría ser el planeta de los ancianos por definición, si el tiempo se midiera como en nuestro planeta, que no es el caso. ¡Qué rápido envejeceríamos en Saturno! ¿No? Aún así, me muero de ganas de poder observarlo con detalle a través de un telescopio.
Para los que queráis adentraros en este mundo tan fascinante, os dejo aquí un enlace web en el que podéis curiosear algunos temas relativos a la las estrellas y los planetas y donde podréis ver las constelaciones y su movimiento: stellarium.org/es
En la imagen de arriba vemos a una muchacha emulando con el sextante la medición de la altura solar en el crepúsculo, donde presuntamente observa el momento en que el limbo -que es el contorno aparente de un astro, en este caso el sol-, toca la superficie del horizonte aparente del mar. A partir de ahí se hacen múltiples cálculos con los que determinar la posición del navío. Lo suyo es hacerlo a la salida del sol, a mediodía y a la puesta del astro rey. Eso es importante: ¡saber el lugar donde estamos!
Para los que navegáis en barco allende los mares por ocio, os recomiendo: rodamedia.com
donde podréis hallar soluciones, ideas y un foro para vuestro día a día en la navegación. También encontrareis en esta web bibliografía científica sobre navegación astronómica, de la que por cierto tampoco tengo ni idea.
Pero como no puede faltar algún relato, a propósito del tema que he abordado hoy: El último viaje a las estrellas ( fragmento)
(…)
Mientras, ocurría esto en el despacho del
director, Saturno encendió la luz y se puso sus viejos lentes y frunciendo el
entrecejo, leyó unas anotaciones recientes que tenía en un cuaderno. Al
instante comenzó a elucubrar con unos números que calculó en voz baja, cual
letanía. Y los escribió con una tiza en la pizarra que tenía apoyada en un
caballete.
—Pero… ¡Qué estupidez! —exclamó contrariado, mientras se rascaba su larga barba canosa. ¿Cómo no me he dado cuenta? —dijo en voz alta, tirando la tiza por el suelo.
Y borró los cálculos. Comenzó de nuevo. Y
los volvió a borrar. Orientado hacia la ventana estaba su viejo telescopio,
sobre unas baldosas desgastadas por el uso de tantos años. Harto de sus numerosos
equívocos, desistió de sus cálculos. Apagó la luz de nuevo. Miró por el
telescopio y ajustó una ruedecilla. Y como siempre, contrastó lo observado con
los garabatos de su libreta, a la que alumbró con una pequeña linternaque le había regalado Fugas por su
cumpleaños. Y volvió a mirar durante largo rato por su
entrañable artilugio —al que algunos de los responsables de aquella institución
habían tildado de excentricidad—, pero como nunca hizo daño a nadie, y como que poseía una gran fortuna —que dijo que donaría al centro, en una audiencia
en la que el director le había presionado hasta el acoso—, le fue permitido
este privilegio.
En la pared desconchada, cubierta de inflorescencias verdosas
y blancas, había un poster de Marylin, su estrella terrenal, clavado con chinchetas. También tenía un planisferio y una esfera terrestre que descansaban sobre
una estantería roñosa.
Siempre pasaba las noches en vela, con la
ventana abierta de par en par —fuera verano como ahora o invierno, pero siempre
a oscuras—, mirando fijamente por esa lente que era capaz de transportarle a
los cielos, de los que anotaba minuciosamente cualquier variación que observaba.
También gustaba de hacer destellos con una potente linterna grande que Fugas le
había comprado por encargo suyo hacía ya un par de años, a regañadientes de Don
Hiracundo.
Cada mañana, le contaba al celador que le enviaba un código de
señales a un amigo del más allá… El caso es que era un lenguaje que nadie de
aquella institución conocía —ni del que nunca se preocuparon por conocer—,
salvo Fugas, aunque no disponía de tiempo libresuficiente para dedicarle.
Las señales de código Morse que Saturno emitía, era una actividad que le
toleraban por la antigüedad de su estancia, por su pacífico talante y porque no
podía molestar a nadie, ya que el viejo edificio estaba en las afueras de la
ciudad; y sin lugar a dudas, porque su cuenta bancaria era apetitosa y no tenía
familia ni hijos a quien legarla. A pesar de que disfrutó de algunas licencias
y privilegios —lo que nunca pudo conseguir, fue que le permitieran ampliar el
ángulo del barrido del telescopio, que siempre topaba con las frías y negras
barras de metal de la ventana—…
….(…)
Hoy tengo algo extra que compartir con vosotros y por ello reedito esta entrada. Fondearemos en la bahía, frente al puerto, para disfrutar de unos días de ocio.
Landscape - Vista panorámica
Ya me imagino tumbada en una hamaca o sentada en un banco, disfrutando del calor del sol y de la brisa del mar. Y aunque sea una evocación mental para la mayoría de nosotros, es grato disfrutar por unos instantes de ello, pues supone un respiro ante el estrés.
¡Distraerse es saludable!
El entretenimiento y la diversión nos ayudan a evadirnos durante un lapso de tiempo de las dificultades del día a día y esto nos proporciona descanso y nos relaja. Así pues, el protagonista de esta entrada de hoy es "el tiempo muerto", ese que empleamos cuando viajamos en los medios de transporte cotidianos, o como pasajeros en el Bus, en aviones, trenes o barcos y en viajes de largas distancias.
Las grandes ciudades y el ritmo de vida que nos exigen, frecuentemente nos impone tediosos trayectos interurbanos cotidianos entre la casa, el trabajo, los colegios, el hospital, las consultas médicas, los cursos de formación y incluso soportar largas colas en la oficina de empleo; un lapso importante de tiempo en el que muchas veces entramos en un estado apático, mientras miramos el suelo del vagón donde vamos, -o miramos sin ver- , a la multitud de gente apiñada que nos rodea entre el track, track...y los vaivenes del convoy. O por el contrario, aprovechamos para hacer un agotador repaso mental de las mil cosas pendientes del día a día.
Muchas personas solo leen en el trayecto que hacen en el metro o en el tren, porque luego no disponen de tiempo. Por ello decidí confeccionar excepcionalmente un libro con relatos dispares; y digo excepcionalmente porque suelo escribir novelas, cuyas temáticas son de fantasía, de temas marítimos... y algunos otros, que ya os contaré mas adelante.
<Entre-TREN-imientos, relatos para el trayecto> ..., alberga un amplio abanico de cuentos que discurren entre la media página y las treinta.
Esta obra,
< Te ofrece un viaje por diferentes épocas y un retrato atemporal de la naturaleza humana>.
(Ana Marín. Editorial Cronos).
He querido publicarlo en todos formatos:
-PAPEL
-E-BOOK
-AUDIOLIBRO
para responder a las necesidades y preferencias de algunos lectores que abandonaron la lectura por la dificultad que tenían al leer, ya fuera por problemas de visión, por dislexias o por problemas en la movilidad de las manos. Así pues, con los tres formatos, espero poder complacer a la mayoría de lectores y oyentes.
El contenido de cada cuento no tiene que ver con el resto y abarca diversos temas: desde anécdotas de nuestros adolescentes, -donde he querido hacer un énfasis tanto en el vocabulario como en las expresiones verbales y los intereses de éstos-, hasta otros relatos que se desarrollan en el ámbito rural, con algunas expresiones intrínsecas a las formas de vida y a utensilios que hoy día están en desuso y que han estado vigentes en un pasado no tan lejano.
Con este libro he pretendido mostrar las diferentes culturas y realidades ciñéndome a la cultura de nuestro país, de las que doy una breve pincelada de sus formas de expresión, que se corresponden a algunas regiones que he tenido el privilegio de conocer y que he querido compartir con el lector, siempre basándome en el respeto y en la riqueza que ofrece la diversidad y las circunstancias de la vida cotidiana en algunas ocasiones y otras, las aventuras propias que inspiran los viajes a otros países...
Por otra parte, las personas nacidas en la segunda mitad del siglo XX somos quizás, un eslabón que conecta algunas culturas y maneras de vivir simples y humildes de antaño que sufrieron el analfabetismo, ya que muchas de nuestras abuelas…— y lo digo en femenino expresamente— , no sabían leer ni escribir, aunque muchos de nuestros abuelos tampoco. He querido hacer hincapié de ello en algunos relatos.
El arrollador avance de las nuevas tecnologías, — por otra parte apasionantes y que nos facilitan más la vida y la comunicación— , nos están pasando, no obstante, una factura importante a todos y en especial a los jóvenes. Desde mi subjetivo punto de vista, creo que contribuyen a magnificar unas vivencias virtuales -donde todo es posible y es creíble por definición-, y que se transmite a una velocidad vertiginosa por las redes; y no siempre es positivo. Estas conductas reiteradas estimulan en el individuo la exigencia de la inmediatez y el apremio compulsivo porque todo sea cuando queremos, y desbancan a menudo la paciencia, la reflexión, el pensamiento y el sosiego, unos valores con peso específico con los que he pretendido impregnar mis escritos, que en algunos casos relatan la velocidad slow, de los tiempos pasados.
Fruto de la ironía y de una pincelada de humor fue que nació el enrevesado título. He publicado el libro también en formato AUDIOLIBRO, pues es compatible con las personas que padecen alguna discapacidad grave en su movilidad en brazos o en su desplazamiento; tambien para las personas que están hospitalizadas y necesitan aislarse de los ruidos murmullo hospitalarios, escuchando música o alguna relato que les ayuda a evadirse de su claustro; el audiolibro es muy adecuado para las personas con dislexia, o simplemente a los audiolovers, que disfrutan escuchando.
Como el blog estará fondeado por unos días, y por si decidierais hacer una incursión al puerto de isla EntreTRENimientos, os dejo amarrada un esquife para que podáis remar hasta el muelle.
Una vez allí, podéis buscar este libro en las redes…. También podéis encontrar algunos comentarios y fotografías en mi pagina de Facebook: Flora Smith Barcelona. Y en Instagram @florasmithbcn
Como decía Jose Luis Borges:
["El verbo leer, como el verbo amar y el verbo soñar, no soporta el modo imperativo"]
Os facilito aquí la portada y el índice de los relatos.